«Considero bastante improbable apoyar al PP en una moción» ANTONIO LÓPEZ OLMO PORTAVOZ DEL PSOE EN LA DIPUTACIÓN Defiende que su partido está actuando con «prudencia y sentido de la responsabilidad», así como que no podían dejar sin presupuesto a Almería en un año emblemático
Antonio López Olmo es un político cauto, comedido y buen orador. Muestra de esta actitud han sido los últimos Plenos de la Diputación, donde ejerce de portavoz del PSOE. Después de haber vivido en Huércal-Overa una moción de censura, un pacto con el PP o un cambio de alcalde, no le asusta la situación actual de la Diputación, pues aquellas «situaciones que no son las más normales» y que «sacamos con dignidad». Lo principal para López Olmo son los 102 municipios de la provincia y el respeto a la institución y a sus reglas de juego
- Es su primera Legislatura como diputado provincial, ¿qué le mueve a trabajar en la Diputación?
- La decisión de quién son los diputados es del partido. Yo soy concejal de un pueblo importante de la provincia de Almería que es Huércal-Overa desde el año 95, y entonces el partido pensó que era una persona capacitada para representar a la comarca y por voto unánime se decidió que yo los representase. Posteriormente, cuando se constituyó el grupo, decidimos que yo fuese adjunto a Luis Caparrós en la Portavocía y Luis, se va a la Delegación, y en ese momento asumo la Portavocía.
- ¿No es difícil compaginar la concejalía de Urbanismo de un municipio importante con la Portavocía del PSOE en la Diputación?
- Esto se consigue con equipos de personas de mucha confianza y equipos de profesionales de primera línea. En concreto en la Diputación tengo un grupo de diputados bastante competente, algunos son nuevos pero tienen unas posibilidades políticas grandes y otras son personas que llevan muchos años en política, como Joaquín García o Carmina. Lo más problemático es que todos los días voy al menos una vez a Huércal-Overa, lo que es pesado, pero como se suele decir, "palos con gusto no duelen".
- ¿Ha pasado ya algún momento difícil en la Diputación?
- Momentos difíciles por el sentido de la complejidad del debate, tal vez cuando pedimos el recurso de reposición por el cambio de estatutos de Galasa, porque se generó un ambiente tenso. Luego, el devenir que ha tenido esta Corporación ha provocado momentos tensos como el voto contrario de los 10 diputados a sus propios presupuestos, pero no son difíciles por la complejidad, sino por la especial emotividad que se pone.
- Es curioso que el día del voto contrario de los diputados se viese más afectada a la oposición que al PP.
- Esto no es algo casual. Nuestro interés es Almería y no sólo nosotros sino también la dirección provincial y regional del partido nos pidieron prudencia y sentido de la gobernabilidad, que tuviésemos esas miras por encima de cualquier interés partidista. Además, para quien ha estado 10 años en un Ayuntamiento, ver cómo 10 diputados dejan o abandonan a su suerte al presidente, pues yo he tenido varios alcaldes y ni en la más rancia de las situaciones se me aventura que yo pudiese tener una situación tal con Luis García, que es mi alcalde. Estábamos extrañados de hasta qué punto la situación interna de un partido se puede llevar a una institución. Es un acto irresponsable total.
Habla del presidente, ¿cómo lo ve en la Diputación?
- Yo he sido crítico con la actuación de José Añez en muchos aspectos, no nos pusimos de acuerdo en temas como la financiación del equipo ciclista, desde el PSOE creemos en otro modelo de Diputación, que funciona en las otras 7 provincias andaluzas, pero evidentemente y ante el riesgo de que en un año emblemático para Almería la provincia se quedase sin presupuestos, establecimos unos criterios con los que estaríamos dispuestos a aprobar un presupuesto, por responsabilidad política.
- ¿Y ahora?
- Pues tiene un papel complicado, difícil, porque cuenta con el apoyo de tres diputados y tiene enfrente a dos grupos importantes que son los 10 diputados del PP y los 11 del PSOE, con los que tiene que llegar a acuerdos para sacar adelante cualquier proyecto. Por eso tiene un esfuerzo extra de consenso. Hasta ahora sólo hemos acordado el presupuesto y la moción de Galasa. Hasta ahora no ha habido ningún acuerdo puntual más, pero no descarto que los haya como que no los haya.
- En el Pleno del día 30 se plantean cuestiones imprescindibles para seguir funcionando en la Diputación, ¿cuál va a ser su postura?
- Primero se va a constituir un nuevo grupo político y con posterioridad, habrá que ir a una nueva composición de comisiones informativas, pero eso no será hasta enero.
- Pero se habla de un cambio en el reglamento
- Pues el cabio afectará a otras áreas, pero nosotros creemos que no se tiene que modificar, pero en lo que no estamos de acuerdo es en que el presidente sea un trásfuga, pues ese es el que vota a un candidato de otro partido para un cambio en la gobernabilidad y eso no se ha producido, es una persona que ha sido expulsada de su grupo.
- Tras los intentos de PP y PSOE para pactar la Diputación, ¿no es todo esto contradictorio?
- Al igual que el presidente no ha manifestado un cambio por la gobernabilidad, el intento del PP de querer llegar a un acuerdo que modifique ese cambio en la Diputación y que dé estabilidad, tampoco se puede considerar trasfuguismo, sino como un acuerdo entre partidos que es perfectamente legítimo. Por tanto, es hablar de política de salón. Yo ni considero tránsfugas a los diputados del PP que están simplemente siguiendo las indicaciones de su partido, ni al presidente de la Diputación.
- ¿Cómo ve las negociaciones del PP con el PSOE?
- Ellos son diez diputados y necesitan al menos el apoyo de otros cuatro, por lo que es coherente querer quitar a uno con la necesidad de tener que negociar con otros, porque necesitan 14 votos para la presentación de una eventual moción de censura. Yo creo que estamos utilizando palabras muy gruesas para situaciones que todavía no se han dado. Lo que sí le digo es que ni la dirección regional ni provincial nos permitirían al grupo de diputados actuar de una manera que conculcase los acuerdos que el partido tiene firmados a nivel nacional.
- Habla de futuro pero en Sevilla ya se ha puesto sobre la mesa la Diputación, ¿cómo se ve desde aquí que la Diputación sea moneda de cambio?
- Tampoco es exactamente así, ha habido algún contacto que se ha hecho público en la prensa. Pero se ha consultado cada paso a José Antonio Segura y a mí; nos piden opinión y ellos negocian o contemplan posibilidades y alternativas, porque a nosotros quizás los árboles no nos dejen ver el bosque.
- ¿Se puede dar la situación del PSOE respaldando una moción y apoyando a un presidente del PP?
- Yo eso lo considero bastante improbable, entre otras cosas porque nosotros somos el grupo mayoritario y es un panorama en el que todavía, como dijo Martín Soler, es un planteamiento que ha fecha de hoy no nos hacemos. Si se plantease esta posibilidad, lógicamente asumiríamos la responsabilidad que como mayor número de diputados tendríamos, pero no es el planteamiento que a un corto espacio de tiempo tiene el partido, que quiere dar gobernabilidad desde la oposición. Además, en el PP se tiene que clarificar la situación antes, sobre todo en los municipios en los que se siguen sentando de diputados, pero yo no creo que esto se produzca a corto o medio plazo. Pero no me gusta hacer política de salón o política ficción, porque generalmente te equivocas
- Parece que se abre una puerta de coordinación entre la Junta y la Diputación.
- Eso no se debería de haber perdido nunca, porque es la base para que los ciudadanos reciban unos servicios de calidad. Si ahora se abre una eficaz colaboración en la Diputación, se van a aprovechar los ciudadanos.
|
Colabora con nosotros y envíenos sus noticias a nuestro departamente de
redacción aquí. Gracias por su colaboración.
| |