Los últimos sucesos que se han producido con respecto a los diversos incidentes protagonizados por grupos de jóvenes, están provocando un estado de opinión entre la ciudadanía bastante inquietante que pueden repercutir en brotes de racismo que, como todos sabemos, se encuentran "a flor de piel" debido a un componente xenófobo que, nos guste o no, se encuentra presente en esta sociedad.
No podemos entender el hecho migratorio como coyuntural, sino estructural y enmarcado en la economía de mercado y la globalización neoliberal. La gente no emigra porque quiera, (y de eso en Almería tenemos constancia al haber sufrido en nuestra carne la emigración), sino porque esta sociedad que nos ha tocado vivir impone sus leyes.
Actualmente una gran parte del mundo vive en la pobreza e indigencia como consecuencia el reparto neoliberal imponiendo, cada vez más, la diferencia entre un Norte rico y un Sur pobre. Y es por eso que la gente que habita esos países acude a los países ricos a trabajar y conseguir un estatus que no puede conseguir en sus países de origen y nacimiento.
Estos movimiento migratorios traen inevitablemente conflictos entre los recién llegados y los que ya se encontraban aquí. Estos conflictos son un caldo de cultivo idóneo para la ideología fascista utilizándolos para incrementar sus filas con gente que generaliza la actitud de cuatro delincuentes con el conjunto de los trabajadores extranjeros
Esto es lo que puede pasar con las "pandillas callejeras", conjunto de matoncillos de barrio que (aunque siempre han existido en las grande ciudades) de repente toman auges peligrosos para el "ciudadano común", generalmente mal informado o influido por una opinión publica maliciosa. Para bandas callejeras ya tenemos suficiente en la televisión, sin negar el significado sociológico que puedan tener ciertos grupos (generalmente de chavales llegados a España después de estar sus padres trabajando y no porque ellos lo pidan, criados por la abuelas, etc.) de cierta forma errónea de autodefensa frente a una opinión publica contraria al extranjero.
Esta actitud debemos combatirla sin descanso, no podemos entrar en batallas que, sabemos, solo benefician a los elementos más retrógrados de esta sociedad.
Por ello El Foro Social de Almería:
* Hace un llamamiento a la ciudadanía para aislar a los cuatro fascistas que intentan aprovecharse de cualquier situación (barrio de San Luís por ejemplo) para obtener rendimiento políticos y dividir a los ciudadanos (Entendemos que la ciudadanía supone la inclusión de toda persona que reside en un territorio en los distintos ámbitos que éste tenga, desde el voto hasta la inserción sociolaboral, entre otros).
*Asimismo defiende que solo el respeto mutuo y la aceptación de las diversas "culturas" por todas y todos lo que convivimos en este lugar puede hacer crecer la sociedad en su conjunto y permitirla llegar a cotas de tolerancia y respeto necesarias.